miércoles, 22 de octubre de 2008

Bolonia, oh, Bolonia

Oh, sí, se respira aire de rebeldía en el ambiente. Ains, que bonito es rebelarse sin causa ni motivo aparente. Es tan...romántico.

Y ahora alguno se preguntará ¿A qué viene eso? Pues bien, como todos sabemos, hoy hubo una huelga general y a nivel nacional contra el Proceso de Bolonia. El caso es que este hecho era desconocido para la mayoría de los estudiantes que pertenecemos a colegios concertados o privados; esto, sin embargo, no impidió que durante el primer recreo del colegio Sagrado Corazón Jesuitas se corriera la voz ¡Oh, grata sorpresa cuando los alumnos de 4º vieron a los de bachiller irse del colegio, proclamando estar en contra de la privatización (cosa que no tiene sentido, puesto que ellos mismos asisten a un colegio privado) y vieron para ellos una oportunidad magnífica de perder clase! Claro que sí, bajo consignas tan clásicas como: "Tenemos derecho a huelga","Debemos reivindicar nuestros derechos de estudiantes"o también "Mecagüen Poo y hago lo que me sale del culo". También se escucharon cosas como "Nosotras parimos, nostras decidimos" (Nótese que lo decía un alumno, que no alumna, cosa que demuestra lo poco que sabían acerca del por qué de la huelga)Pero, sed sinceros, alguno de vosotros sabía a ciencia cierta contra qué protestabais? ¿No? Tranquilos, me lo figuraba. Por ese motivo procederé a explicároslo:

El proceso de Bolonia es un proceso Europeo iniciado en 1999 que pretende igualar el sistema educativo en toda la UE (e incluso en países fuera de ella). Entre sus planes de actuación se encuentran:
  1. Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS - European Credit Transfer System en inglés). Son un sistema de transferencia de créditos, que cuentan no sólo las horas de clases teóricas (es decir, las impartidas por el profesor y las horas de examen) sino también el trabajo que debe ser realizado por el alumno (seminarios, horas de estudio, realización de trabajos). El crédito ECTS corresponde a entre unas 25 y 30 horas (mientras que se anexa al título y que describe los estudios cursados para hacer posibles una homologación y comparación a nivel europeo.
  2. Sistema de titulaciones de 2 ciclos. Partiendo del modelo anglosajón, las titulaciones consistirán en un primer ciclo de carácter genérico de 3-4 años de Grado (Bachelor en inglés) y un segundo ciclo de 1-2 años para la especialización, el Máster. La diferenciación entre diplomaturas y licenciaturas, por ejemplo, ya no existirá. Dicha especialización tendrá un precio cercano a los 3000 euros.
  3. Financiación: uno de los objetivos de esta reforma es recapitalizar la Universidad, diversificando los fondos, esto es: recurriendo a la inversión privada, ya sea mediante las tasas a los alumnos, o inversiones de empresas privadas.
  4. Reducir el gasto público en educación.

Resumiendo: Pretenden privatizar la educación superior. Además, con el ECTS se reducen las posibilidades de estudiar y trabajar a la vez.

Y ahora vamos a lo interesante ¿Qué significa esto para vosotros? La respuesta es: absolutamente nada ¿Por qué? Porque la mayoría tiene unos papis con mucha pasta que les van a pagar la Uni sin que muevan un dedo. Es así de sencillo. Además de eso, toda vuestra vida habéis estado en un colegio concertado. Entonces, ¿Por qué protestáis contra la reducción de fondos en la educación pública? Me cuesta mucho creer que seas así de altruistas.

Ah claro, luego está cuando os preguntan "¿Contra qué protestáis?" y vosotros respondéis "Contra eso de la Selectividad...de que sea más difícil..eh [silencio]" haciendo pensar a quién os interroga que no sois más que unos niñatos descerebrados que quieren saltarse unas clases, al tiempo que se hacen los rebeldes y los chachiguays. El caso es que no andarían desencaminados.


Yo, en lo personal, no apruebo EN ABSOLUTO el proceso de Bolonia, por lo que haré huelga mañana. Y no me hace falta montar un pollo, ni chulear de lo bien que protesto ni de lo valiente que soy. Ni mucho menos llamar esquiroles a quien no quiere, no puede o simplemente pasa de la huelga(por cierto, ¿Sabéis qué es esquirol?). ¿Por qué? Porque a diferencia de la mayoría de vosotros yo he pasado la mayor parte de mi vida de estudiante en colegios públicos y probablemente necesite una beca para la universidad, además de trabajar. Ese es el motivo de mi huelga: A mi parecer, la educación superior no debe ser bajo ningún concepto elitista y ser posible solo para las personas con altos ingresos. Cualquiera debería tener derecho a tener una carrera, independientemente de su situación económica. Así como estoy en contra de que se nos prepare con el afán de trabajar y no el de aprender.

En fin, un saludete para todos mis queridos amigos los rebeldes sin causa, y un mensaje: para protestar hace falta saber por qué se protesta.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Alicia Bonilla

Si preguntaras a sus profesores, te dirían que Alicia Bonilla era una chica “en el límite de la normalidad y la extravagancia”. Sin embargo, ninguno de ellos conocían bien a Alicia Bonilla. Porque si se su hubiesen molestado en hablar con Alicia 19 minutos, habrían descrito a la Srta. Bonilla como una chica totalmente normal, o bien como una chica tremendamente extraña. Todo dependía del día de la semana en que viviese Alicia Bonilla.

Era pues, Alicia, uno de esos raros especimenes que te encuentras alrededor de 6 veces en la vida, sino es que ninguna. Se trata o trataba de una chiquilla de unos 10 u 15 años, melena un poco corta y bastante larga, de un color entre pajizo y chapapote. Alicia Bonilla medía alrededor de la estatura de una canasta de baloncesto, siendo así la chica de menor estatura de su clase. Tenían a Bonilla por buena estudiante, aunque la mayor parte del tiempo entre el inicio y el fin de una clase, Alicia estuviese mirando por la ventana con sumo interés, atenta a no se sabe muy bien qué.

Pero lo que verdaderamente llamaba la atención en Alicia, eran sus aficiones. Las aficiones de Alicia Bonilla eran aficiones que tú definirías como “excéntricas”, y es que en verdad lo eran. Gustaba de coleccionar cuerdas de guitarra, sellos y trastos inútiles. No es que las cuerdas de guitarra sean especialmente útiles, pero Alicia conocía al menos 8 utilidades de éstas, aunque no osaba usarlas, pues es bien sabido que los coleccionistas no tocan los componentes de sus colecciones. Y mucho menos los coleccionistas extravagantes. Lo curioso del caso, es que a Alicia Bonilla aborrecía sobremanera coleccionar cosa, pero lo hacía con devoción consumada, solo por mantener a salvo su excentricidad. Amén de estas rarezas, Alicia solía leer a Goethe, a Poe, a Byron, a Milton. Sino es que a veces leía poemas de Dickinson. Pero solo por mantener a salvo su excentricidad. Aunque, haciendo honor a la verdad, es bien sabido que Alicia Bonilla disfrutaba, y mucho, con el Cuervo. Y era una verdad referida por todos, como todo lo demás que se sabía de Bonilla. Pero era esta una de las pocas verdades de Alicia Bonilla. Porque no era excéntrica por sus excentricidades, sino por su excentricidad en si misma. Y solo hacía gala de sus rarezas para mantener al resto a raya. A raya de la propia Alicia, claro está. Porque Alicia Bonilla era solo el nombre con el que se conocía a una chica un tanto extraña, como muchas otras, de un colegio cualquiera de las periferias de una ciudad algo grande.

Por mantener a raya también, optaba Alicia Bonilla por vestirse por completo de negro. Aunque de vez en cuando Alicia usaba el morado y el amarillo en su indumentaria. Pero nunca el gris, oh, el gris le parecía un color tan triste … En realidad, todo era simplemente una mentira bien formada. Formada por Alicia Bonilla a lo largo de su no muy corta no muy larga existencia, que ya no sabía muy bien como descalabrar. Pues se conocía a Alicia por ser una chica extremadamente sociable, insoportablemente escandalosa, horriblemente inocente y algo torpe. Y así todo seguía el orden establecido. Y esta forma de ser, permitía a Alicia ser clasifica en un grupo de personas (a Alicia le encantan las clasificaciones), odiada (lo considera un arte sublime) y amada (aunque ella misma nunca ha entendido muy bien el amor), pero jamás ignorada. Pues, en el fondo de su ser, lo que más odiaba Alicia Bonilla es que la ignoren. Aunque ella ignora a los ignorantes con educada indeferencia. Aunque muchas veces sintió ganas de gritarle al mundo su verdadera naturaleza, nunca se vio capaz, y a pesar de que se sentía incómoda bajo una máscara más o menos cómoda, nunca tuvo las suficientes ganas de compartirse con nadie.

Un tanto extraña, bastante extrovertida, dada a las risas. Cuando en realidad Alicia era más dada a la reflexión y a la escritura absurda. Y en una de esas tardes de pensamiento absurdo y escritura reflexiva, se dio cuenta de que era Dios. Tan simple como que Alicia Bonilla era el Todo y la Nada. Alicia se sintió muy tonta por no darse cuenta antes de quién era en realidad, cuando estaba más claro que la alfombra donde vomitó el año pasado. No era posible que todo el mundo a su alrededor fuese tan extremadamente plano, tan predecible, clasificable y prescindible, cuando la propia Alicia estaba llena de matices, de rarezas, de planos replegados sobre sí mismos en infinitos y menos infinitos ángulos dentro del neocórtex de Alicia. Y de sentimientos tan divergentes, pero siempre tan serenos, y siempre al mismo tiempo tan cambiantes, dentro del su propia sistema límbico. Era tan obvio; una realidad tan tremendamente obvia que nunca nadie, ningún ser de su creación, se molestase en referirle su identidad a Alicia. Así que Alicia descubrió en ese momento que el resto de personas que la rodeaban no eran sino muertos, que ella misma, como Creadora, debía de guiar hacía un futuro incierto, que; en ese momento, se dio cuenta de que, sin saber muy bien como, conocía.

Y, de repente, Alicia Bonilla se sintió muy grande, y de repente muy pequeña, y de repente muy grande, y de repente muy pequeña, y de repente muy grande, y de repente muy pequeña. Y estos cambios de estado sumieron a Alicia en una tremenda melancolía. Aunque quizás se sumió ella en ese melancolía para mantener a salvo su excentricidad. O quizás la asumió. Las Razones de Alicia son un completo misterio. Incluso para si misma. En ese momento, el neocórtex de Alicia Bonilla empezó a tramar algo.

jueves, 17 de julio de 2008

Observando desde un banco

Este blog no lo lee ni Chuck Norris, por lo tanto no pediré disculpas por estar 4 meses sin escribir. Así son las cosas.
En fin, ahora hablo de lo que importa. Corrijo, de lo que me importa.
Ya es verano, ya hace calor. Ya empezó el aburrimiento. Este amenaza con ser el verano más aburrido de mi corta existencia, lo juro. Así que este verano me entregaré a lo que es uno de mis pasatiempos favoritos: Sentarme en un banco y observar a la gente.
Parece un pasatiempo de esquizofrénicos, pero lo cierto es que me encanta. Es muy fácil; solo tienes que salir por la mañana con una bolsa de pipas/cacahuetes/el fruto seco que más te guste y una botella llena hasta arriba de Té helado o de Frappuccino (es una lástima que en mi ciudad no haya Starbucks), y sentarte en un banco del parque más cercano a tu casa, a ser posible cobijado por la sombra de un ciprés, y mirar a las personas que pasan por delante.
Acto seguido, pasas a imaginarte sus aficiones, como viven, como hablan y si tienen hijos. En definitiva, sus vidas. En ocasiones, cuando comparto este pasatiempo con algún amigo, hacemos apuestas del tipo "fuma, tiene tres hijos y le gusta el rock" para después preguntarle al desprevenido viandante y ganarme una par de euros. Con el tiempo me he convertido en una observadora experta. Es lo que hace el aburrimiento.

domingo, 30 de marzo de 2008

Cultura General.

Bien dice el telediario de Antena 3 que lo que nos falla a los jóvenes españoles es el inglés y la cultura general. O mal dice, según se vea; porque no solo a los jóvenes les falla los conocimientos generales, sino también a los no tan jóvenes, los ya entrados en la treintena, cuarentena o cincuentena.

No, no voy a hablar del poco nivel de Inglés que tenemos los españoles, eso lo dejo para otro día; sino de la poca (o ninguna) cultura general que tiene la mayoría de la población.
El otro día, sentada en mi sofá mirando sin prestar mucha atención ese invento llamado tele, fui a parar con ese concurso que echan antes que los Simpsons. El juego consistía en tirar una ruleta y decir consonantes o comprar vocales, al estilo del ahorcado, hasta dar con la frase. El caso es que la concursanta adivinó la frase, que era la siguiente "Este grupo inglés cantaba el submarino amarillo". Muy bien, pero aún le quedaba decir cual era ese grupo inglés. Y...¡Sorpresa! La concursanta no tenía idea de quienes fueron Los Beatles. Yo no soy de la época, aún soy joven, pero sé que grupo inglés cantaba el submarino amarillo.

Eso me hace recordar otro concurso de preguntas, presentado por Ramontxu, "¿Sabes más que un niño de primaria", dónde se produjo el siguiente diálogo:

Ramontxu: ¿Cuántos países hay en la Península Ibérica?
Concursante: Dos, España y Portugal.
Ramontxu: Pues no, son tres.
Concursante: ¡Ah, claro!¡Las Islas Canarias!

En fin, que para el español de a pie las Islas Canarias forman parte de la Península Ibérica. Dentro de poco estaremos como los americanos, que no son capaces de decir un país que empiece por la letra "U" o que piensan que Tony Blair es un rapero.

Para que digan que los jóvenes somos incultos. Así va el mundo.

sábado, 29 de marzo de 2008

Empezando un blog.

No sé que tiene esto de los blogs pero últimamente todos tienen uno. Así que me dije ¿Por qué no me hago yo uno también? Y aquí ando...

Básicamente voy a hablar aquí de lo que me apetezca; un día de cine, al siguiente de libros y otro de ET. Según me convenga. Más bien, según me apetezca.

Mi madre siempre dice que me quejo de todo, pero donde no debo. Es posible que este blog sea un hatajo de críticas continuas hacia todo lo que me molesta. Edito, no es posible, es casi más que seguro.

En fin, espero que disfrutéis de mi blog, o que lo odiéis. Cualquiera de las dos cosas me vale.

Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aqui existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.